Bienvenidos un día más a De la mano de Marta.
Comienza un nuevo día, esta vez en sábado, y tras unos días sin poder actualizar el blog por problemillas técnicos, de nuevo os traigo un nuevo plan para esta fin de semana recién estrenado.
La entrada de hoy, seguro que resulta muy especial para muchos de los lectores de este rinconcito, más adelante entenderéis el porqué.
Hoy vengo a hablaros de un paraíso madrileño que llama a todos los golosos, como peculiaridad, esta pastelería ofrece repostería casera sin gluten. Pero antes de hablaros de toda la variedad de productos que ofrece, dónde encontrarlo y demás cuestiones, nos remontamos a sus inicios, al origen de cómo y por qué surge esta peculiar Gluten free bakery.
Santi, propietario de este proyecto resultado de la creatividad de dos jóvenes emprendedores, sufre de celiaquía desde el 2010, cuando a los 23 años se lo diagnosticaron. Desde ese momento supo que no podría disfrutar de la misma forma en que lo hacemos los demás de una pizza o de una simple galleta. Vivió en su propia piel la dificultad de comer fuera de casa o de llevar una dieta singular. Y pese que al principio, creyó no poder disfrutar más de productos libres de gluten, se animó a arriesgarse creando su propio local, tanto para celiacos, como para personas que no sufren ninguna intolerancia al gluten. Así nace Celicioso.
Desde Celicioso, son conscientes del alto gasto económico que sufre todo aquel que quiera hacer una dieta sana sin gluten; por ello se esfuerzan en intentar presentar productos a un precio competitivo y similar al de cualquier otra pastelería de comida con gluten.
Desde Celicioso, son conscientes del alto gasto económico que sufre todo aquel que quiera hacer una dieta sana sin gluten; por ello se esfuerzan en intentar presentar productos a un precio competitivo y similar al de cualquier otra pastelería de comida con gluten.
Pese a que Celicioso nace como un negocio repostero, han añadido diversos productos que se salen de esta tendencia. De esta forma, en su local se puede encontrar un pequeño apartado en el que descansan pan de molde, lasañas de carne o incluso cervezas alemanas y belgas sin gluten, ya que como afirmó en una entrevista reciente el propietario del local; «Me pilló ya mayor y había descubierto las cervezas saliendo con amigos». Santi dijo también que lo que lleva peor de su nueva alimentación era el hecho de no comer pan. «El pan que venden para celíacos es incomestible si no lo calientas», se lamenta. Por esta razón, su negocio quiere romper esa barrera y ofertan pan de elaboración propia, que cuenta con más de una opción.
Con el paso del tiempo y gracias a este tipo de lugares, los celíacos se han ido incorporando a la vida cotidiana. Celicioso, sin lugar a dudas, es uno de estos lugares. Situada en pleno corazón madrileño –calle Hortaleza, 3– pretende dar un paso más allá en la repostería sin gluten, creando singulares cupcakes personalizados, de una infinita variedad de sabores, al gusto de todos; por no hablar de las deliciosas cookies, tanto para los amantes del chocolate negro, como del blanco.
La calidad de los productos que venden en parte se debe a Claudia, una americana de 23 años que desde pequeña ha vivido sumergida en el mundo del azúcar y que ha encontrado el lugar perfecto para explotar su creatividad. Cuenta que de pequeña ya le vendía tartas a las vecinas.
Una vez dentro del local, los mostradores muestran una infinita variedad de lo más apetecible, sin olvidar destacar la decoración, desviándose de la estética tradicional de cualquier otra pastelería.
La tarta de zanahoria está entre los productos más vendidos, junto con el bizcocho de pan de plátano y nueces, y la tarta de lima; ésta última, es la preferida de Claudia, la cual reconoce haberle cogido «el punto a eso de cocinar sin trigo», pues cuenta que en un principio le costaba trabajar sin gluten, algo que, a priori, parece esencial en la repostería.
Por otra parte, Santi se está planteando abrir nuevas líneas de negocios ofreciendo productos sin azúcar y sin lactosa también, ya que mucha gente es la que se acerca preguntando si tienen cosas sin azúcar o sin proteína de la leche.
Quien conozca a alguna persona celíaca o sea él mismo quien padezca esta enfermedad, sabe lo caros que suelen ser los productos sin gluten. Por eso, algo que llama la atención es la lista de precios de Celicioso, ya que un cupcake o una porción de tarta no superan los 3 euros.
Esta Gluten free bakery suministra además postres a algunos restaurantes, los cuales sobre todo solicitan la tarta de queso para ofrecer en sus postres. Sin embargo, si uno prefiere disfrutar de estos dulces en casa, también es posible hacer pedidos particulares por encargo.
Las redes sociales, y en particular Facebook, han sido un punto clave en el desarrollo del local. Gracias a este gran aliado consiguen trucos o nuevos ingredientes que añadir a las recetas para su elaboración.
Reconocen que les sorprenden los mensajes de agradecimiento que les llegan a su página web cada día, porque «somos nosotros los que tendríamos que estar agradecidos», reconocen sus integrantes.
TripAdvisor concede el Certificado de Excelencia a aquellos alojamientos, restaurantes y atracciones que reciben constantemente opiniones excelentes de viajeros, y Celicioso ha sido galardonado en este 2015 como uno de ellos, ¡enhorabuena!
No esperes más y visítalo, el sabor te parecerá increíble y te sentirás como en casa.
No esperes más y visítalo, el sabor te parecerá increíble y te sentirás como en casa.




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