¡Buenas tardes de jueves! Casi a punto de terminar por fin la semana, os descrubro en nuevo post, una de las que ha sido la cafeterías más importantes de Madrid.
Y sí chicos y chicas, digo "ha sido", porque el pasado 27 de julio cerró sus puertas tras 128 años. En sus largos años de historia ha sido mucho más que un café, como aún se lamentan sus visitantes. Lugar de
tertulias, plató de cine y punto de reunión de cineastas, literatos e
intelectuales. En una de sus mesas tenía el rincón Antonio Machado y en otra de ellas escribía Francisco Umbral. Ubicado en la vital y transitada glorieta de Bilbao, ha estado marcada por el sello de la literatura; un ambiente que isn lugar a dudas llevaba a cualquier tipo de escritor a buscar la inspiración entre sus paredes.
La primera licencia de esta cafetería data de 1887, la más antigua de
la capital. Ya por sus mesas de mármol, sus sillas de madera y sus
espejos en las paredes, pasaban algunos de los grandes nombres de la
literatura, como he mencionado antes. Camilo José Cela fue también, uno de los muchos que han buscado cómo ‘cambiar el mundo’ entre estas paredes, hoy cerradas. De igual modo, han frecuentado el café jubilados del
cercano barrio de Chamberí; gentes en busca de una tregua tras las
compras de ropa y zapatos por Fuencarral o Chueca, o simplemente desconocidos llegados de todos los rincones de la ciudad e ncluso de fuera.
Aún no están muy claros los motivos del inesperado cierre, pero al parecer podría tratarse de una decisión de las dueñas, Isabel Contreras y su prima Maribel Seracató, la que sería la tercera generación de la familia propietaria del lugar. El negocio parecía ir bien tal y como afirman algunos de sus empleados. No parecen motivos económicos los que han llevado a este cierre. Varios medios apuntan a que estarían cansadas de llevar el negocio y algunos otros apuntan a que quizás lo hayan decidido vender.
Cerca de una veintena de trabajadores ponen fin a su paso por
el Comercial, algunos de ellos hasta con más de 35 años de vínculo con este
lugar. En lo que serían los últimos momentos de El Café Comercial, también se había redefinido, y muchos domingos cedía su espacio en el primer piso para representaciones infantiles, cursos de francés e inglés y la proyección en pantalla gigante de partidos de fútbol importantes.
Decenas de niños han podido ver teatro, magia y otras actividades en un
marco histórico como este gracias a esta iniciativa que desde el local, intentaron impulsar. El negocio parecía ir bien tal y como afirman
algunos de sus empleados. No parecen motivos económicos los que han
llevado a este cierre.
Casi 200 corazones rosas rodean, sin ocultar, el cartel que anuncia desde el día 27 de julio, el cierre por cese del negocio.
Las amplias cristaleras del local se han llenado de post-its anónimos con dibujos,
fotografías y poesías en los que se lamenta el cierre de este emblemático establecimiento
y se ruega una posible reapertura. "Cierre furibundo, furibunda
tristeza" o "Con tus paredes de mármol soñaré el café de tus tertulias"
son algunos de los versos que los ciudadanos han dedicado al Comercial.
Esta vez, no puedo recomendaros su visita por razones obvias, sin embargo sí os animo a ver imágenes, vídeos, o simplemente leer sobre este café literario, que al fin y al cabo, ha sido y seguirá siendo en el futuro, una parte importante de nuestra ciudad.
Si os apetece comentad algo con el resto, como siempre os digo, adelante, ¡os animo! Los demás estaremos encantados de leeros. Un placer estar aquí un día más con vosotros, ¡Hasta pronto!






























